Una casa imaginada: en conversación con Charlotte Taylor

Tiempo de lectura minutos

En el volumen conmemorativo “Marazzi. Under the Skin”, la diseñadora Charlotte Taylor da forma a una casa imaginaria inspirada en las colecciones Marazzi, con motivo de los 90 años de la empresa. La entrevista explora su enfoque proyectual, que mezcla escultura y funcionalidad, digital y físico, creando espacios que se desarrollan de manera orgánica.

¿Cómo diseñaste esta casa imaginaria?

Primero exploré cuidadosamente las colecciones de Marazzi y examiné las diferentes formas, tipologías y tonalidades disponibles, imaginando cómo se verían en los distintos espacios. No fue difícil, los productos son muy versátiles y funcionan muy bien juntos. En la mayoría de los casos, el proceso comenzó con un solo objeto para luego expandirse al resto de la habitación y después a toda la casa, un espacio cohesivo en el que la arquitectura y el mobiliario se integran perfectamente. A menudo mis proyectos funcionan así: no toman forma de una sola vez, sino que crecen y se desarrollan de manera orgánica, siguiendo una especie de movimiento en el espacio. Una habitación o un objeto inspiran al siguiente, generalmente avanzando desde el interior hacia el exterior. No me gusta cuando el diseño de una casa está demasiado definido o dividido en compartimentos precisos.

¿Cómo elegiste los azulejos Marazzi que ibas a usar?

Diría que fue un proceso natural, porque los azulejos cubren una riquísima gama de colores – desde el negro al verde, del marrón al terracota – pero al mismo tiempo todos pertenecen a una misma paleta, la de los tonos tierra, y comparten un vínculo con la naturaleza. Algunas habitaciones juegan con colores cálidos, otras con tonalidades más frías, y sin embargo creo que al recorrer esta casa se percibiría un sentido de continuidad: el vínculo con el entorno natural une todos los espacios. El catálogo de Marazzi ofrece gran flexibilidad en términos de escala, lo que por un lado me permitió ser muy creativa, además de atenta a los mínimos detalles, y por otro me dio la posibilidad de elegir la mejor opción para cada espacio.

¿Por qué habitación comenzaste?

Por el estudio, donde prácticamente no hay muebles. Solo una gran mesa central – la protagonista absoluta – que puede servir para diferentes propósitos, y, a lo largo de uno de los lados, una estantería que no ocupa demasiado espacio. Imaginé paredes bastante neutras, de acabado mate, para permitir que la luz llene lo máximo posible el espacio y crear una especie de lienzo blanco, vacío. Los estudios pueden volverse bastante caóticos, llenos de objetos. Para el suelo, en cambio, elegí Crogiolo ArtCraft Argilla: la inspiración viene de esos viejos estudios de artistas repartidos por el sur de Europa, con paredes blancas y azulejos de terracota por todas partes. Maravillosos.

Entre los delgados montantes cilíndricos de la estantería hay espacio para algunas obras de arte, mientras que sobre la mesa se ven unos dibujos arquitectónicos. Se refieren precisamente a esta casa, como si yo misma la hubiera diseñado justo en ese estudio.

Casa Marazzi_Studio_2_final

Paso a la siguiente habitación.

El salón es un espacio limpio y esencial, pero no faltan toques lúdicos e iconos del diseño. Para jugar con los reflejos, la base no podía ser demasiado clara. En el centro, el conversation pit en Vero Quercia recuerda el diseño italiano de los años 70 y 80. La mesa central, en cambio, es de Crogiolo Terramater Cotto. Para las paredes, elegí un tono ligeramente más oscuro que en otras habitaciones, porque imaginé un salón para disfrutar sobre todo por la noche, donde relajarse y escuchar música.

¿Y la cocina?

Tiene algo de tradicional y de original a la vez. La campana en el centro y la barra en forma de herradura pueden recordar las cocinas de hace mucho tiempo, pero los azulejos negros de la colección Crogiolo Lume nos transportan inmediatamente a un contexto más contemporáneo. Rara vez veo cocinas negras, por eso no quería perder la oportunidad de explorar esta posibilidad – y además hay una ventaja práctica, porque con una cocina negra incluso el mayor desorden se nota menos. La textura de los azulejos es fantástica, transmiten una sensación de calidez realmente única. Para el suelo elegí Mystone Limestone Sand, para equilibrar con un color claro los tonos oscuros del resto de la cocina. Para la barra y las estanterías, en cambio, opté por la colección de placas de gres de gran tamaño que evocan la belleza de la piedra.

Casa Marazzi_Kitchen_2_final

¿Qué decisiones tomaste para el dormitorio?

Incorporé azulejos Crogiolo Terramater Cotto en el cabecero de la cama, y luego los extendí a la repisa, el escritorio y el suelo. En la pared frente a la cama está integrada una banca realizada con el mismo material, que recorre de manera armoniosa el tejido arquitectónico de este dormitorio. De todas las habitaciones de la casa, esta es en la que usé los azulejos de textura más marcada, porque es un espacio sagrado, íntimo, tranquilo. En otros lugares no es seguro que se necesite un toque tan personal, pero en el dormitorio es agradable tener este nivel de detalle.

 ¿Y el baño?

Hay una bañera compacta, revestida de azulejos, que se conecta de manera fluida con la ducha. Para el color, la opción más obvia habría sido el azul. Pero estos azulejos verdes rectangulares –parte de la colección Crogiolo Lume– me impactaron al instante por su belleza, tienen tonalidades y matices extraordinarios. Mirando el paisaje exterior, pensé que el verde, reflejándose en los azulejos y en el agua, crearía un espacio realmente hermoso. El acabado brillante que elegí para los azulejos busca por un lado resaltar los juegos de luz y reflejos, y por otro transmitir una sensación de higiene y limpieza.

Bien, ahora salgamos.

El exterior está inspirado en una serie de lugares que he visitado en Italia, en particular entre las colinas de la Toscana. Con los escalones que descienden y los grandes espacios abiertos, quería evocar una atmósfera mediterránea y una cierta forma de vivir. A través de la piscina, la arquitectura de la casa se funde con el paisaje, y los límites entre exterior e interior se vuelven difusos. Desde la banca en Mystone Travertino20 Navona, un gres porcelánico de extra grosor para exteriores, se pasa a las escaleras y luego se desciende hasta el agua, todo en una transición armoniosa, sin solución de continuidad.

Casa Marazzi_Pool_2_final

¿A quién imaginas viviendo en esta casa?

Probablemente un arquitecto o un coleccionista de arte. Siempre tiendo a crear personajes ficticios cuando diseño casas imaginarias. La imaginación juega un papel crucial cuando tengo que transformar un espacio – que exista realmente o solo en mi fantasía – en algo tangible, ligado a la dimensión humana. Pienso que el human design tiene que ver con entender quiénes son las personas que habitarán un determinado espacio, y hacer que este espacio sea lo suficientemente estructurado como para garantizar el confort que desean, y lo suficientemente flexible como para permitirles hacerlo suyo. Los espacios deberían tomar forma, adaptarse y crecer a través de las personas que los habitan.