La producción de envases tradicionales requiere una gran cantidad de recursos, entre ellos petróleo, energía y agua. Al utilizar envases obtenidos a partir de materiales reciclados recuperados, conseguimos reducir la cantidad de residuos que acaban en los vertederos, así como el consumo de energía y los recursos necesarios para fabricar nuevos envases.
Nuestros envases son 100 % reciclables y nuestros palés están fabricados con madera procedente también de bosques certificados según el sistema FSC (Forest Stewardship Council), lo que garantiza una gestión forestal responsable y trazable.
A partir de 2025, hemos decidido sustituir nuestros envases blancos por envases de cartón kraft, más ligeros pero con el mismo rendimiento que los anteriores; una elección que marca la diferencia para el medio ambiente: el cambio al cartón kraft contribuirá a una reducción prevista de más de 2.000 toneladas de CO₂ (fuente de datos para el cálculo: FEFCO – Federación Europea de Fabricantes de Cartón Ondulado [ES8.1]), gracias a la mayor sostenibilidad de la cadena de suministro relacionada con la producción de estos nuevos envases, que requiere menos aprovisionamientos, menos transporte y, en consecuencia, menos consumo de combustible. Además, el cartón kraft permite recuperar el 80 % del papel posconsumo, frente al 60 % del cartón blanco.
El uso de impresoras de última generación en todas las oficinas representa otro paso hacia el uso responsable de los recursos. Hasta la fecha se han instalado 180 nuevas máquinas que reducen el impacto ambiental gracias a un menor consumo de energía: por un lado, sus tóneres son más pequeños y generan menos residuos que gestionar; por otro, la impresión es más rápida y permite obtener un mayor número de páginas con menos energía.
Con la compra de estas impresoras, Marazzi Group también participa en proyectos globales y certificados de reforestación.