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Paola Marella: "¡No me cabe ninguna duda! ¡Mi baño lo reformo con el gres Evolutionmarble de Marazzi!”

Paola Marella: "¡No me cabe ninguna duda! ¡Mi baño lo reformo con el gres Evolutionmarble de Marazzi!”

Después de una ponderada reflexión, al final he elegido el gres de efecto mármol Evolutionmarble de Marazzi en el color Calacatta para mi cuarto de baño: combinación perfecta entre estética, funcionalidad y durabilidad.

Una bonita casa de los años 40, un baño clásico con mármol negro en el pavimento y placas de mármol claras en las paredes, una espléndida grifería, todo ello algo obsoleto y recargado. Finalmente, hace unos meses, una fuga que ocasionó goteras en casa del vecino de abajo, me convenció definitivamente a afrontar de manera seria la reforma de mi querido viejo baño. ¿Qué podía hacer yo, que he reformado los baños de un montón de gente?

¿Echar mano de la imaginación? ¿Poner parches? ¿Intervenir por fin de manera radical? Tras un examen somero, se impone la tentación de crear algo nuevo y más acogedor.

Empezamos a valorar las diversas posibilidades: ¿reconstruir todo el baño con costes altísimos o buscar soluciones innovadoras, menos gravosas y, de todos modos, bonitas?

Innovar sin tener que gastarse un capital: cambiar las tuberías para reparar de raíz los desperfectos y evitar nuevas desagradables sorpresas en el futuro, y salvar la hermosa grifería volviendo a cromarla e interviniendo únicamente en los mecanismos interiores.

Resuelta la parte práctica, queda por rehacer la estética, a la que hay que dedicarse centrándose en los elementos fundamentales: los revestimientos, los colores, la encimera del lavabo y la iluminación, siempre determinante.

Comenzamos por el color. Los tonos oscuros, a pesar de ser muy interesantes, a menudo en los baños dan la sensación de empequeñecer los espacios. Por ello buscamos una tonalidad clara, que le confiera luminosidad al local y lo haga parecer más desahogado.

Ahora toca estudiar los revestimientos. Para cambiar las tuberías hemos tenido que romper el pavimento y alguna que otra placa del revestimiento de las paredes. Si tenemos suerte, en el sótano quedarán piezas de repuesto del material empleado, pero seguro que no bastarán, por lo que comenzamos la búsqueda de aquel mármol que tanto nos gustaba. Aquí surgen los primeros quebraderos de cabeza ligados a nuestro presupuesto. Así es, el mármol hoy día resulta demasiado caro, inaccesible. Por lo tanto damos rienda suelta a la creatividad analizando todas las opciones que tenemos a disposición: la madera, el cemento, la resina y las cerámicas. Tras una atenta reflexión, evaluando los pros y los contras y las posibilidades de deterioro con el paso del tiempo, incluido el mantenimiento, ¡hete aquí una vez más Marazzi viniendo al rescate con la gama de productos funcionales y estéticamente perfectos que había podido ver de cerca en la sala de exposición de Via Borgogna, aquí en Milán!

Nos encanta el efecto mármol, de manera que optamos por la línea Evolutionmarble decantándonos por los azulejos grandes, de 60 x 60, de color Calacatta, tonalidad idéntica a la de las placas naturales. Con ellas revestimos la pared húmeda (la de la ducha o la bañera), es decir la parte que se moja directamente por efecto de los chorros de agua. Además podemos utilizar el mosaico, también en la versión cromática Calacatta, que delimita perfectamente la zona de la bañera y el espacio de la ducha. A continuación utilizamos los mismos azulejos grandes para recubrir el pavimento. Para lograr un efecto más elegante, le pedimos al solador que deje muy poca separación entre las baldosas colocadas. La “separación” no es la acción legal que querríamos emprender en el instante en que nuestro marido nos presente la factura, sino la junta, es decir, el espacio que se deja entre baldosa y baldosa).

A las demás paredes, no sujetas a la humedad directa, les aplicamos una pintura hidrorrepelente que pueda crear unos matices cromáticos “tono sobre tono”. Con el mismo color pintamos todos los elementos de la decoración del baño, en mi caso el pequeño mueble del lavabo.

Ahora necesitamos crear cierto contraste, por lo que nos interesaría un material indestructible y resistente al agua. Buscando entre mis proveedores al final encuentro las encimeras de conglomerado Silestone. Nos decantamos por un color oscuro de tipo wengé, tomamos las medidas del lavabo elegido y a continuación vamos a la tienda de nuestro revendedor y encargamos todo lo necesario. Entonces, con la misma tonalidad de color oscuro, volvemos a pintar nuestro viejo espejo para remarcar más claramente nuestra elección estética. Para terminar, buscamos una bonita luz que colocar sobre nuestro espejo. Mejor si es de LEDs, que nos proporcionarán la claridad necesaria para que nosotras podamos maquillarnos cómodamente y nuestros novios o maridos puedan afeitarse a gusto.

Por último, para dar un toque personal, buscamos un ligero elemento decorativo: una escalerilla en la que poner toda nuestra colección de viejos y nuevos perfumes,

a la que agregamos alguna que otra linda foto con simpáticos marcos que le den a nuestro baño un acogedor aire de cálido rinconcito doméstico.

¿Qué tal? No está nada mal, ¿verdad?