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El consejo de Paola Marella

El consejo de Paola Marella

¿Qué buscan hoy día las personas cuando se habla del hogar?
Hoy día, hablando con las personas y escuchando sus necesidades sobre el tema de la casa lo más recurrente es el deseo de aplicar soluciones nuevas que permitan vivir siempre de forma agradable y sintiéndose cómodos, el deseo de darle una cara nueva al espacio doméstico procurando gastar lo menos posible. El deseo de reformar es muy marcado, tanto en lo que se refiere al rediseño de los espacios como a la decoración de los mismos, pero existe una voluntad igual de marcada, quizás por pura necesidad, de mantenerse dentro de unos márgenes moderados en el gasto. Por ello a menudo ocurre que se acaba optando por el empleo de materiales “menos preciados” pero con un atractivo aspecto estético, capaces de conferirle al ámbito doméstico un decidido aire de novedad y frescura. ¿¡Recuerdan ustedes el famoso “bonito y barato”!? Yo diría que este eslogan sintetiza perfectamente lo que la mayoría de la gente desea hoy en día no sólo para su guardarropa sino también para su hogar.


¿Qué le piden al arquitecto, al interiorista y al profesional en general?
Para contestar a esta pregunta podría empezar diciendo que en la actualidad la audiencia de los programas que hablan de hogar y decoración ha aumentado de manera exponencial, lo cual viene a indicar que la búsqueda de respuestas "más autorizadas" es, sin duda, una exigencia que en los últimos años se ha ido consolidando más que nunca entre las personas. El concurso de un asesor, de un profesional de las cuestiones de la vivienda que esté capacitado para poner orden, guiar, brindar consejos sobre cómo moverse en el universo del hogar, a menudo caótico, y sobre cómo orientarse dentro de la amplia oferta de objetos y materiales nuevos se advierte como algo cada vez más necesario. Además con frecuencia existe el deseo o la necesidad de conciliar armoniosamente lo “nuevo” con lo “viejo” (o lo “vintage”, ¡si queremos utilizar un término que hoy se usa de modo algo abusivo!) creando una combinación que tenga coherencia interna y, sobre todo, que resulte agradable estéticamente. En este sentido, sin embargo, hay dos variables que deben tenerse en cuenta, que son las exigencias y la disponibilidad económica. Se puede afirmar que el arquitecto es el interlocutor preferido para quienes tienen intención de emprender un proyecto o una reforma substancial de su hogar y que necesitan la ayuda de una persona que además de dar consejos estéticos pueda ocuparse también de trazar un proyecto completo de espacios y volúmenes. Se dirigen al interiorista, en cambio, quienes desean recibir exclusivamente sugerencias acerca de la decoración, la combinación y armonización de formas, colores y materiales y consejos específicos sobre las nuevas tendencias del diseño. Como es bien sabido, por lo general recurrir al asesoramiento de profesionales tales como arquitectos o interioristas conlleva un desembolso que no está al alcance de todos los bolsillos y que, en cualquier caso, no todo el mundo está dispuesto a asumir. Por esta razón, de un tiempo a esta parte se viene acudiendo a la colaboración de otro tipo de profesional, de perfil más sencillo y económico, el "Home Stager", una persona que no tiene competencias específicas en arquitectura ni interiorismo pero que, simplemente, “tiene un buen ojo para la casa” y está capacitado para ayudar a las personas a poner orden en el hogar y para brindarles sugerencias sobre la decoración, la elección de los colores o los materiales o acerca de cómo “dar un soplo de aire fresco” a cualquier espacio que se haya quedado un poco demodé.


Desde su autorizado punto de vista, ¿cuál es el secreto para no equivocarse al tomar decisiones importantes sobre la casa y la decoración?
A mi parecer el secreto para no "meter la pata" al elegir una vivienda y/o la decoración está en ponerse en manos de un profesional, tanto si se trata de un arquitecto como de un interiorista, un home stager o simplemente la persona que te proporciona la decoración. Creo que quien no está avezado a desenvolverse en todo lo relativo a "hogar y decoración” corre el riesgo de cometer errores de bulto fácilmente evitables acudiendo a uno de estos profesionales. A menudo el gusto personal no basta para elegir correctamente y tiene que ser orientado e interpretado por quienes se han especializado en el campo de la vivienda y la decoración.