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Déjese fascinar por el decapado

Déjese fascinar por el decapado

Cuando pensamos en la técnica del decapado, lo primero que se nos viene a la cabeza son amplios prados de olorosa lavanda, fantasías estampadas de pequeñas flores de colores alegres, la madera natural. Bastan pocos muebles de madera decapada, blanqueada o pintada en tonalidades marfil para evocar el ambiente de las casas típicas de la Provenza. Las maderas decapadas y pintadas nuevamente en colores pastel —beis, marfil y azul grisáceo— son las que encontramos en el moderno estilo shabby-chic que arrasa en la moda y la decoración de interiores y cuyo nombre significa, literalmente, «chic descuidado».

Desde el punto de vista técnico, la palabra ‘decapar’ se refiere a eliminar la pintura, el dorado o el patinado de la superficie de un mueble para devolverle a la madera su color natural o la pintura original.

¿En qué consiste decapar un mueble?
‘Decapar’ deriva del verbo francés ‘décaper’, que significa «quitar la suciedad o la capa de revestimiento que cubre una superficie».

Al decapar un mueble de madera, se eliminan de la superficie todas las sustancias que la cubren, tanto suciedad como pintura o barniz, para sacar a la luz la madera, de forma que sus nudos y vetas queden limpios y visibles.
La madera es una materia natural cuyas distintas zonas tienen diferente densidad o «dureza». Al cepillarla, las partes más suaves se rebajan más, creando pequeños surcos en los que el colorante penetra más a fondo durante la decoración.

Para darle a un mueble un aspecto envejecido, shabby, retro, desgastado o decapado, podemos utilizar muchos acabados diferentes. Elegiremos el acabado ‘correcto’ según el efecto que queramos obtener y el lugar en el que vayamos a utilizar el mueble.

Hay numerosas tonalidades cromáticas con las que experimentar, pero entre las más habituales está el blanco, o bien el color natural de la madera. Un mueble blanco encuentra fácilmente una buena colocación, tanto solo como combinado con otros muebles parecidos, y crea una agradable sensación de conjunto. Un mueble de madera le da un aire tradicional al ambiente y es una buena expresión de la tendencia ecologista.
A la hora de elegir el acabado, existen numerosos productos y técnicas de decoración, tanto modernas como tradicionales.
La línea que separa unas técnicas de otras no siempre es clara y precisa: podemos decapar, velar, patinar, lacar o decorar un mueble para darle el aspecto que deseamos.

El uso de muebles o suelos decapados es, desde hace algunos años, una tendencia muy apreciada por los amantes del diseño y la decoración de interiores. El encanto del decapado recae en la posibilidad de darle un toque de modernidad a objetos vintage...

Existen interpretaciones de la madera decapada que son extremadamente bellas e interesantes.
Una de ellas es el gres, cuya ventaja consiste en que puede colocarse sin problemas en cualquier habitación del hogar, ya que la facilidad de limpieza y la higiene de este material lo hacen sumamente versátil.
Un excelente ejemplo de Marazzi è Treverkatelier, que se adapta perfectamente a los interiores para los amantes del decapado, aporta calidez a los muebles y crea un ambiente provenza