La campaña ADV 2026 de Marazzi construye dos espacios domésticos – un salón y una cocina – pensados para mostrar la cerámica no solo como material técnico sino como un verdadero recurso de diseño. El espacio del salón crea un espacio que es a la vez arquitectura y relato: el ambiente es cálido, hogareño, atravesado por una luz vespertina que suaviza las superficies y aporta profundidad. Así, un espacio vivido, capaz de evocar cotidianidad y la esencia del material.
La escena se estructura como un open space que recuerda las experimentaciones de los años setenta, donde la arquitectura interior se articula en diferentes niveles de altura: “la composición en gradas del espacio”, cuenta Massimo Colonna, cofundador de Il Magma, el estudio que ideó la campaña ADV, “se convierte en un recurso narrativo. La tarima acoge sofás y estantes, mientras que otros escalones funcionan como asientos o baldas, en una organización del espacio que, por un lado, crea profundidad y dinamismo perspectivo y, por otro, resalta la versatilidad funcional y expresiva de la cerámica, capaz de adaptarse a diferentes usos sin perder coherencia material”.
La cerámica no solo reviste, sino que construye el espacio. La Grande Lume, que interpreta la célebre Crogiolo Lume en gran formato (160×320, 120×278 y 162×324 cm), se extiende en el espacio en un tono óxido intenso; mientras que la Mystone Pietra di Sicilia evoca la piedra siciliana de fondo cálido y veteado, introduciendo una componente más pétrea y luminosa. “Hemos tratado de utilizar estas colecciones de la forma más extensa posible”, explica Chiara Ormelli, cofundadora de Il Magma, “para mostrar cómo el gres puede generar paisajes matéricos diferentes, reaccionando a la luz de manera distinta”. Y el juego entre superficies porosas y reflectantes se amplifica gracias a la cálida luz del atardecer: “el cambio de material y las variaciones de altura dinamizan el open space permitiendo mostrar al máximo las superficies”, añade Colonna.
El mobiliario y los props – estanterías ligeras, asientos esenciales, lámparas icónicas – están pensados para acompañar sin imponerse. “El planteamiento”, precisa Ormelli, “siempre es en función del espacio y la cerámica: enriquecer sin desviar la atención”.
La presencia humana, finalmente, introduce una dimensión más familiar: figuras en movimiento atraviesan el espacio, contribuyendo a crear un ambiente auténtico. El resultado es un salón que se aleja de la rigidez expositiva y se acerca a una dimensión de vida real, estratificada y profundamente habitada.
Proyecto ADV: Il Magma
Mobiliario: Flos, MDF Italia